Después de vivir varias decepciones y tener diversos problemas emocionales en su juventud, decidió alejarse del mundo que estaba acostumbrado a vivir. Hoy es un ermitaño. Al cambiar el rumbo de las cosas, tal como explica Daily Mail, se mudó a la Villa Dejgah en Irán. Esta es la historia de Amou Haji.

Lleva seis décadas sin que el agua toque su cuerpo. Es conocido como "el hombre más sucio del mundo". Así relata Tehran Times, el medio que conversó con este hombre: "En lugar de tener un patio en su casa, tiene todo el horizonte ante él. No tiene miedo de que le roben por la noche, pues no tiene ninguna posesión. Se siente muy feliz a pesar de no tener posesiones y tal vez eso sea el motivo de su alegría".

Se alimenta de carne podrida de animales muertos; su favorito es el de puercoespín. Asimismo, come piel de armadillo, toma cinco litros de agua diaria e intenta no cortarse el cabello: lo quema usando la fogata que lo calienta en las noches.

Su hogar es una barraca y cuando quiere dormir, se echa en un agujero en la tierra, o en una cabaña que la gente que vive cerca, le construyó.

Lo que fuma es heces de animales, aunque de vez en cuando, le gusta prender un cigarro. No es raro verlo con un casco, mismo que ocupa para no sentir frío.