Esta época es sin dudas un reencuentro con la actividad física para muchos. Marzo es el mes de volver a las rutinas: de trabajo, estudio, y también de entrenamiento. Cuesta volver. Y cuanto más tiempo se estuvo parado, más

Nos dan nostalgia los días de levantarnos sin despertador, descansar el cuerpo y la cabeza "haciendo nada", y alejados de los compromisos y el estrés que significa nuestro día a día. Recién empieza el año y queda mucho por delante para afrontar, y seguramente cueste dar ese primer paso para volver a movernos y ejercitarnos en un momento donde nos tapa la vorágine de actividades. Sin embargo, sumar actividad física en este momento donde parece que justamente no hay nada de tiempo, puede resultar de mucha utilidad para afrontar mejor el estrés de la puesta en marcha del año. ¿Conclusión? Este un gran momento para empezar o volver a correr si estuvimos parados. O para comenzar esa actividad que hace rato tenés ganas y postergás. Lo importante es elegir algo que a uno lo motive, de esa forma va a ser más difícil abandonar. Solo es necesario tomar ciertos recaudos.

TIP MENTAL NÚMERO 1: DEJAR DE LADO LAS EXCUSAS

"No tengo tiempo" no va más. Tiempo tenemos todos. El día tiene 24 horas para todos, y siendo adultos decidimos qué hacer con ellas, priorizando intereses, compromisos y/o gustos. Dormir una hora menos y levantarse antes o usar una hora menos el celular es algo absolutamente posible de realizar. Y el cuerpo y la cabeza lo van a agradecer.

PLANTEARSE OBJETIVOS

Plantearse metas es el motor número uno para la motivación y lo que más ayuda a tener constancia. Una meta para que llegue a ser una buena fuente de motivación, y resulte fructífera, debe tener estas tres características: debe ser realista (para no dar lugar a la frustración si no podemos concretarla de tan ambiciosa que es), debe constituir un gran reto (interesante pero posible) y debe ser específico (apuntar a algo determinado y claro, que puede ser llegar a correr X cantidad de kilómetros, bajar X minutos en una determinada distancia, prepara alguna carrera en especial, bajar de peso, etc.).

NO ABUSAR: MODERAR CANTIDAD, FRECUENCIA E INTENSIDAD

Siempre y sin excepción se pierde estado cuando paramos. Más o menos dependiendo del tiempo y tipo de receso (no es igual tirarse 30 días a no hacer nada que parar dos semanas y mantenerse activo con actividades menos intensas como pueden ser caminatas por la playa o trekkings) pero siempre algo perdemos. Por eso, al volver tené en cuenta que no se puede arrancar de entrada con la misma cantidad, intensidad y frecuencia semanal que correspondían a tus entrenamientos de antes. Empezá con algunas sesiones semanales y de menor duración y/o intensidad y andá aumentando de a poco cada semana.

NO FRUSTRARSE DE ENTRADA

Si recién empezás y pretendés correr al mismo ritmo que la última vez que lo habías hecho, o hacer la misma cantidad de kilómetros con las mismas sensaciones, estamos mal. Te vas a deprimir y quizás a desmotivar, lo que puede llevarte a dejar la actividad. Lo primero es saber que se empieza con un nivel inferior pero que este irá aumentando en el transcurso de las sesiones si se es constante. Aun si los resultados de cada día no te dejan contento, seguí. Y convencete de que pronto vas a estar mucho mejor y a poder hacer lo que podías tiempo atrás.

RECUPERAR EL PESO ADECUADO

Si el parate te dejó unos kilos de más a causa de gastar menos calorías y/o ingerir más, es importante dar atención a este tema pronto y empezar a bajar esos kilos extras. El entrenamiento debe estar acompañado a una dieta equilibrada y variada que contenga todos los nutrientes y energía que precisás pero que te permita bajar de peso en el caso de que sea necesario. Cada kilo extra que lleves es una carga que disminuye tu rendimiento físico además de presentar riesgos para la salud. Ponerte en manos de una nutricionista deportiva seguramente sea la mejor opción.

ENTRENAR EN COMPAÑÍA

A veces entrenar solo cuesta mucho, y sobre todo al arrancar. Pero empezar en compañía de alguien puede ser una excelente idea que motive y aporte un compromiso extra. Si quedaste en ir a correr a tal hora con alguien es más difícil que canceles. Otra opción puede ser sumarte a un grupo de running y ponerte en manos de un profesional que arme un plan específico para vos que se adapte a tus posibilidades y objetivos.

NO OMITIR EL TRABAJO DE ELONGACIÓN

Siempre es muy importante elongar después de entrenar, pero cuando recién estamos retomando, cuando estamos más duros por la inactividad, más. Dedicarle unos 10 minutos a los ejercicios de flexibilidad después de cada sesión de trabajo te va a ayudar mucho a retomar la agilidad perdida, a minimizar riesgos de lesiones, y a sentirte menos dolorido al día siguiente.

*Carolina Rossi es entrenadora nacional de atletismo y corredora, capitana de Running Teams FILA Argentina. Participó de carreras de diversos tipos y distancias incluyendo maratón, triatlón y ultramaratón, en calle, pista y montaña.

Por Carolina Rossi
www.carolinarossi.com.ar