René Houseman falleció a los 64 años tras derrochar talento en su quintita, el wing derecho de la cancha. También coleccionó anécdotas que definen su personalidad tan aventurera como entrañable.

En el 2002, el Loco se sometió a las clásicas 100 preguntas de la revista El Gráfico. Allí, dejó algunos relatos más que jugosos sobre la historia de su vida, que escribió a su gusto, sin escuchar a los guionistas a su alrededor.

El particular apodo que le pusieron en la villa

La leyenda cuenta que en el barrio le decían Cerdo, porque le gustaba jugar en el barro. El propio René se encargó de derribar el mito: "No fue por el barro, sino porque era un sucio… No me bañaba nunca, sólo cuando llovía. Si había jabón, mejor; si no, como venía".

El otro trabajo del "Loco": su momento como actor

Houseman fue eminentemente futbolista. El resto de las labores no estaban en su ADN. "En realidad, lo que nunca me gustó fue trabajar, así de simple. Laburé de todo: fui sodero, cadete de farmacia, carnicero, verdulero. Lo que más me gustó fue el trabajo en la carnicería. Ahora soy un experto cortando carne", contó.

Sin embargo, tuvo dos incursiones dentro de la actuación. La primera, frustrada. "Iba a actuar haciendo el papel del dueño del buffet en el programa RR DT (lo protagonizaba Carlos Calvo), pero llegué tarde, como siempre, y ya habían conseguido un reemplazante. Lástima, algunas monedas hubieran entrado", narró.

Tuvo su revancha en una publicidad del servicio satelital de TV. "Estuve fenómeno. Los peores fueron Ortiz y Fillol, un desastre, je. Pero nos cagamos de risa", se divirtió.

Las tres frases que aprendió en inglés cuando jugó en Sudáfrica

En 1983, el Loco tuvo un paso por Sudáfrica: jugó en el AmaZulu FC. Sin embargo, los detalles que quedaron en su memoria no provienen, precisamente, del universo de la pelota. "Quedé fascinado con los negros. Una de las cosas que me volvió loco fue el fútbol femenino. Ver jugar a las minas fue algo espectacular", contó en la entrevista con El Gráfico.

En cuanto al idioma, contó que algunos latiguillos le alcanzaron para manejarse: "Sobre todo tres frases: one wine, one beer y one scotch (un vino, una cerveza y un whisky)".

Su encuentro con Perón

Houseman siempre se confesó admirador de Juan Domingo Perón: "Fue el líder máximo de todos los argentinos". Tuvo la oportunidad de conocerlo personalmente: "Fue en la Quinta de Olivos, cuando fuimos con Huracán a retirar un premio que nos entregó él personalmente. Me dio la mano y me dijo: 'Usted es el famoso Houseman…'", recordó.

Su fallecimiento se dio mientras el Loco estaba con la Selección en el Mundial de Alemania. "Me quería volver. Me acuerdo de que me largué a llorar. Fue una tristeza tremenda", comentó.

Cuando Menotti lo encontró jugando en la villa antes de un partido oficial con Huracán

(NA)
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Ya era una figura en Huracán, pero el lazo con el barrio jamás lo cortó, al punto de que si había torneo en la villa, René ahí estaba. "Había que concentrar, pero no fui porque terminaba el campeonato por plata en el barrio. Yo estaba sentado en el banco. El Flaco se acercó y me dijo: 'Houseman, ¿qué hace acá?'. Yo le contesté: "¿Qué quiere que haga? Mire cómo la mueve el wing nuestro". Claro, en la villa yo iba al banco porque al otro día tenía que jugar en Huracán. Era consciente, mirá vos…", remató.

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