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Apenas 3 de cada 10 puestos en tecnología son ocupados por mujeres.Esta brecha cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que se trata de un rubro pujante, con buenos salarios y una alta demanda: tan solo en la Argentina se estima que quedan unos 5.000 empleos sin cubrir en el sector techie.

Graduarse en carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática aumenta en un 19% las oportunidades de una mujer de trabajar en una industria bien remunerada en los mercados desarrollados, según el informe Getting to Equal de Accenture, donde se incluyeron testimonios de más de 22 mil personas de 34 países.

En síntesis, las mujeres quedan fuera de un mercado atractivo con grandes chances de generar un verdadero empoderamiento económico. La gran pregunta es ¿por qué tienen una participación tan escasa?

La discriminación por género durante la búsqueda de personal y una falta de mujeres en puestos jerárquicos siguen socavando las oportunidades de las mujeres en el sector tecnológico, según concluye un estudio de Booking basado en 6.898 testimonios de mujeres del Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Brasil, Países Bajos, Alemania, China, Australia, India y España.

El 52% de las encuestadas destacó la escasa presencia femenina en la tecnología como un factor que desalienta la participación de mujeres: faltan modelos a seguir. Es decir que se forma un círculo vicioso, donde las mujeres son minoría y esta escasa participación las desincentiva y, por ende, retroalimenta la situación.

Por otra parte, el 32% mencionó que experimentaron discriminación por género durante la búsqueda laboral. Cabe destacar que la percepción de la discriminación varía según el país.

En Brasil, una de cada dos mujeres (50%) siente que la discriminación por género tiene una influencia negativa sobre sus posibilidades de desarrollar una carrera en el ámbito tecnológico, el número más alto de los países encuestados, mientras que esta situación es menor en los países europeos: 18% en los Países Bajos y 22% en el Reino Unido y Alemania.

A esto se suma la brecha salarial: se estima que las mujeres ganan, en promedio, un 25% menos que los hombres (en algunos segmentos la diferencia puede llegar al 45%). También hay un acceso desigual a posibilidades de ascensos o promociones. Estos dos factores trasciende el mundo de la tecnología: ocurre en todos los rubros.

"Para empoderar a las mujeres a que puedan tener éxito pleno en el campo de la tecnología, nuestra industria tiene la oportunidad de hacer más cosas. Por ejemplo, que haya más mujeres que sean modelos a seguir, eliminar la discriminación por género que empieza durante el proceso de selección, incluso antes de que se contrate a una mujer, e invertir en iniciativas que hagan foco en lo atractiva que puede ser la industria en todos los niveles, desde las personas que acaban de empezar hasta los puestos más altos de todos", destacó Gillian Tans, CEO de Booking.

Los beneficios de hacer una carrera en la industria techie

La brecha comienza desde la universidad: son menos las mujeres que eligen profesiones vinculadas con tecnología. En ocasiones porque no reciben el impulso o la motivación desde la sociedad, la escuela o sus familias. De ahí que muchas organizaciones hoy busquen alentar a las más jóvenes a orientarse a estas disciplinas.

Según un estudio de Randstad, el 72% de las empresas en Argentina considera que la incorporación de perfiles con formación en disciplinas STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas), potenciaría el crecimiento de su compañía. Y esto, entre otras cuestiones, justifica el aumento de la demanda de este tipo de talentos.

Las estudiantes de secundaria son las que más quieren trabajar en una empresa de tecnología ya que esto les da la posibilidad de tener éxito a una edad temprana (29% versus 20% entre los profesionales del sector), así como la capacidad de hacer su propio camino, de acuerdo con el relevamiento realizado por Booking.

A su vez, el 43% de las alumnas de educación media y el 40% de las universitarias creen que una carrera en el campo de la tecnología les otorgaría la libertad para ser creativas en su puesto (el promedio global es del 33%).

Educación

La estimulación que se recibe en la escuela y el hogar puede ser determinante a la hora de elegir qué estudiar. Cuatro de cada cinco mujeres aseguran haber elegido su carrera en función de las habilidades adquiridas en la escuela, la educación secundaria (79%) y de las materias cursadas (77%).

En la India y en China en especial, es mucho más probable que las mujeres sigan los pasos de sus padres en materia profesional: el 64% y 52% respectivamente versus el 40% que indica el promedio global.

Qué medidas tomar

Tanto empresas como los gobiernos deberían llevar adelante estrategias para potenciar la participación femenina en el rubro de la tecnología que sigue creciendo y ofrece opciones concretas de inclusión laboral.

En este sentido, en el marco de la cumbre del W20, que se llevó a cabo la primera semana de octubre, los jefes de estado recibieron una documentación con recomendaciones para implementar políticas públicas en cuatro ejes de acción: inclusión digital, inclusión laboral, inclusión financiera y desarrollo rural.

Como evento paralelo a ese encuentro, la GSMA, que representa a los operadores de telefonía móvil de todo el mundo, organizó en sus oficinas de Buenos Aires un taller Tech4Girls, donde estudiantes de colegios secundarios de Buenos Aires aprendieron a programar una aplicación móvil con impacto social.

Esta actividad fue parte de Women4Tech, una iniciativa mundial que busca inspirar a las jóvenes a inclinarse a carreras STEM.

Hay varias agrupaciones que llevan adelante tareas con este objetivo. A nivel local se destaca Chicas en Tecnología que ofrecen talleres para que las estudiantes aprendan a programar. Y a nivel global está Girls Who Code que también llevan adelante este tipo de capacitaciones.

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