Agradeció la camiseta argentina con su número, pero aclaró que la preferida suya es la naranja de Holanda. (Foto Darío Coronel)
Agradeció la camiseta argentina con su número, pero aclaró que la preferida suya es la naranja de Holanda. (Foto Darío Coronel)

Por Darío Coronel (desde Brasil)

Es llamado a ser el futuro campeón de Fórmula 1. Max Verstappen rompió varios récords de precocidad en la máxima categoría y hoy con 21 años es una de las principales figuras. Viene de lograr en México su segundo triunfo en la presente temporada y antes de que arranque la actividad en el Autódromo de Interlagos, en San Pablo, Brasil (penúltima fecha), Infobae pudo entrevistar al piloto holandés.

Nació el 30/09/1997 en Hasselt, Bélgica, pero eligió correr bajo bandera holandesa por su padre, Jos Verstappen, piloto retirado que corrió en la Argentina en el último retorno de la F-1 a nuestro país, entre 1995 y 1998. Está claro que por las venas le corre nafta ya que su madre, Sophie Kumpen, también era corredora y se lució en el karting.

En una F-1 donde cada vez el factor técnico prevalece sobre el humano, el aire de frescura con el que irrumpió Verstappen siendo un adolescente le hizo ganar adeptos en todo el mundo. Nunca lo intimidaron campeones como el inglés Lewis Hamilton (este fin de semana estrena su quinto título), el alemán Sebastián Vettel o el español Fernando Alonso. Les corrió de igual a igual a todos y su estilo de manejo agresivo llegó a ser criticado por algunos de sus colegas. Pero él no piensa cambiarlo. También lo acompaña su talento y hasta llegó a ser comparado con Ayrton Senna, según Helmut Marko, ex piloto y asesor de Red Bull.

A pesar de ser una estrella, el joven Verstappen se muestra con bajo perfil. Recibió con gusto el obsequio de una camiseta de la Selección Argentina de Fútbol "tuneada" con su nombre y su tradicional número 33. Aunque aclaró que "mi camiseta preferida es la naranja de Holanda". Admitió que le gustaría conocer Buenos Aires, sea o no en alguna hipotética vuelta de la F-1 al Autódromo Oscar y Juan Gálvez, escenario de las 20 carreras de la categoría en nuestro país.

-¿Qué se siente ser el piloto más joven en debutar y ganar una carrera de la Fórmula 1?
-En lo personal no me resulta muy importante el haber sido el más joven en esto o aquello. Aunque debo reconocer que a veces es lindo para mi padre, en particular, también para el equipo por el duro trabajo que hace. Me gusta que ellos sean parte de lo que uno puede lograr en pista.

Max Verstappen tuvo tiempo para jugar al fútbol en San Pablo, en la semana previa al Gran Premio de F-1
Max Verstappen tuvo tiempo para jugar al fútbol en San Pablo, en la semana previa al Gran Premio de F-1

Con apenas 17 años recién cumplidos, Max se subió a un auto de F-1. Fue con un Toro Rosso en una de las prácticas previas al Gran Premio de Japón en 2014, año en el que fue tercero en el campeonato europeo de Fórmula 3, con 10 triunfos. Con la mencionada escudería el sueño del pibe se le hizo realidad: fue el piloto más joven en debutar en la especialidad, cuando lo hizo con 17 años y 166 días en Australia en 2015. También es el más chico en ganar un Gran Premio, mérito que consiguió en España en 2016, con 18 años, 7 meses y 16 días. Aquella jornada fue su estreno en el equipo Red Bull y resultó la primera de sus cinco victorias en la categoría.
-¿En tu niñez te imaginabas correr un auto de Fórmula 1 con 17 años?
-No, la verdad que cuando uno es chico sueña con llegar a la F-1. Pensás en conseguirlo tarde o temprano y ese era el verdadero plan cuando era niño. Pero nunca se me cruzó por la cabeza que todo se iba a suceder tan rápido. Las oportunidades se fueron dando y pude aprovecharlas.

-A algunos colegas tuyos no les gusta tu manejo agresivo ¿qué pensás al respecto?
-Cada piloto tiene su estilo de manejo y todos somos diferentes. Yo no critico cómo manejan los otros. Y mi manera de hacerlo me trajo éxito y no pienso en cambiarla. Considero que siempre conduje bajo el reglamento y cuando no fue así, recibí alguna sanción de los comisarios de deportivos. La gente quiere ver actitud en la pista y yo intento dársela.

-¿Es una presión para vos que tu papá esté presente en cada carrera?
-No, en absoluto. Mi padre ha sido y es clave tanto en mi carrera como en mi vida personal. Desde los diez años que él siempre me ha acompañado. Solo tengo palabras de agradecimiento por todo lo que hizo.

El piloto de Red Bull recibió a Infobae en medio de las prácticas y justificó su estilo impetuoso criticado por algunos de sus colegas.
El piloto de Red Bull recibió a Infobae en medio de las prácticas y justificó su estilo impetuoso criticado por algunos de sus colegas.

-¿Qué le cambiarías a la Fórmula 1 actual?
-Es cierto que estos autos son los más rápidos de la historia, pero el tema motor para mí es algo muy importante. Me gustaría que tuvieran otro sonido, más fuerte.

-¿Quién es el mejor piloto de la historia?
-No pienso que haya que quedarse con solo un piloto. Es muy difícil responder eso. No se puede decir que un corredor o un auto son los mejores de la historia porque es imposible. Hablamos de casi 70 años de la categoría y es complicado comparar las diferentes etapas que tuvo. Creo que es mejor tomar a los que más destacaron e intentar aprender de ellos.

-Con la salida de Daniel Ricciardo del equipo ¿sentís que vas a ser el piloto número uno de Red Bull en 2019?
-No creo que será así ni que tendré de antemano la ayuda de Pierre Gasly (reemplaza a Ricciardo) para intentar ser campeón. En Red Bull tampoco hay piloto uno o dos. Que se vaya Daniel Ricciardo a Renault no quiere decir que yo tenga la prioridad en la próxima temporada. Habrá que ver cómo se dan las cosas.

-¿Y qué te falta para ser campeón del mundo?

-Uff… ¿Tenés toda la tarde? (risas). Tengo que seguir aprendiendo y tal vez algunas mejoras en el auto me permitan estar más adelante. Red Bull avanzó este año y tanto Daniel como yo pudimos ganar dos veces. Solo debo seguir trabajando como hasta ahora y el título llegará en algún momento.